Charla organizada por la Fábrica Cultural En Eso Estamos con Carito Sueta de Mula Cultura


UNX HACE Y DESPUÉS APRENDE DE LO QUE HACE

Darle dimensión a los proyectos, visualizar los recorridos, reconocer socies, establecer comunidad. Eso le interesa de la gestión a Carito. Desde Mula Cultura, productora y gestora de eventos culturales, buscan configurar el ecosistema cultural, o la industrial cultural como la llaman, y desde allí trabajar con los sectores menos legitimados.
“Pertenecemos al agujero negro del trabajo informal”, define y comenta que Mula surje de la necesidad de profesionalizarse, de generar relgas claras y sustentables de producción, de pensar y repensar a qué comunidades queremos llegar.
Gestionar es pararse en el intersticio entre el producto y las comunidades, dimensionar este enlace. Actuar a partir de la problematización, dimensionarla y darle respuesta.
Carito cuenta que al encarar y fundar una productora debieron repensarse primeros elles, les integrantes de Mula, que venían de lugares poco legitimados.. Profesionalizarse y saber trabajadores de la cultura.

 

LA ESTRATEGIA ES ESCUCHAR

Carito insiste con la herramienta de mapeo cultural, para saber con què comunidades se trabaja. “Tenemos que pensar cómo incorporar a los proyectos esas comunidades, no produzco para ellos, sino pensemos cómo producimos CON ellos.”

Mula Cultura trabaja con distintos y variados proyectos culturales de diferentes ramas, proyectos individuales y colectivos. Y desde esa experiencia, Carito, remarca que el sector se está profesionalizando, que hay más preguntas por la producción y la planificación.

“Se ve cuando ves una obra, donde hay mayor rigurosidad, no sólo en la actuación, sino en los lugares que eligen para actuar, cómo comunican, cómo producen”, dice Carito y suma “La clave está en trabajar en conjunto con lo cercano, sumándolo. No solo como público consumidor. El grupo cercano, el vecine,. La estrategia es escuchar. Maper y conocer dónde estamos, quién está cerca, cuales son sus intereses, qué hay en común. Conocer sus deseos.”

Pensar en lo local, pensar los lugares que uno habita.No solo hacer una análisis, sino conectar con las comunidades cercanas de mi proyecto. Hacerse preguntas para uno primero y para los otros.

Mula puede ser muchas cosas:
Somos una productora, hacemos asesorías, consultoría, proyectos de políticas culturales, pensamos en el desarrollo de comunidades. Desde ese hacer surge el festival Aura, que ya tiene 5 ediciòn anuales. “El festival nació un poco para ocupar un lugar que estaba vacío, de artes escénicas, posibilitar circulación, intercambio, que suceda en la calle, que se visualizará para generar nuevo público. Y todo esto generó una ola, un contagio”.

 

LOS VÍNCULOS ESTRATÉGICOS

 

“No estamos directamente en la canasta básica del Municipio”, dice Carito cuando surge en la charla el rol del Estado municipal en este contexto. “No hay forma de instaurar un diálogo porque no se nos reconoce al sector, lo que es histórico, pasó con esta gestión y con la anterior. La pandemia deja muy evidenciado con la fragilidad que estamos sosteniendo el sector cultural”.

Hay que repensar al Estado como aliado estratégico. Un enfoque que para Carito, aún no se pudo lograr. El sector cultural le da un impacto a la ciudad, generando un movimiento social y económico importante, que no se debe invisibilizar.

En ese sentido, Carito cuanta que antes de la pandemia se empezaron a juntar con los festivales de la región. “Para mapearnos y conocernos, y analizar lo que generamos: en lo económico, en la gente, en la ciudad. Y vimos que el movimiento `festivales’ somos un montón. La red es un herramienta necesaria para visibilizar lo que hacemos, cómo la hacemos, cuánto moves, para pelear con datos duros.”

El vínculo con la municipalidad es desgastante, “porque no hay ida y vuelta”. “El 80 o 90 % de la producción cultural de la ciudad es independiente”, dice Carito y destaca que la cultura artística es del hacer y el deseo, pero para sostener el deseo hay que tomar conciencia de lo que generamos.”

 

NXS, LXS TRABAJADORXS CULTURALES

Romantizar la profesión nos saca de la enfoque laboral y caemos una y otra vez en la autoexplotación. Y se recrudece en épocas de pandemia. “Hoy surge el no saber, y hay que bancarse el no saber, la incertidumbre, para habilitar la pregunta y darnos tiempo de pensar el futuro. Cómo queremos pensarnos de ahora en más como sector cultural independiente”, subraya Carito, y remarca que la pandemia abrió un tiempo donde el sector se está autoconocimiento, evaluando, juntando.

“Permitirnos hacer preguntas varias antes de que querer encontrar una respuesta ya, que no sean automáticas o conocidas. Evitar nuestra tendencia a la repetición. Hay que deconstruir cómo nos vemos nosotros mismos como trabajadorxs, que no pase la pandemia y volvamos a la autoexplotación.”

Todos los días tenemos que reafirmarnos en nuestro hacer, hacernos la pregunta. Es responsabilidad nuestra esa visualización, que no nos quedemos, que nos capacitemonos.

 

GUIAR UN PROCESO

Dentro de un proceso de gestión, al hacerlo o acompañarlo, Carito remarca que lo primero es escuchar. Una escucha atenta de los deseos y necesidades.

Para entrar en una planificación de los proyectos hay que insistir con las preguntas, si no están resueltas algunas preguntas, que tiene que ver con las comunidades, con el porqué y para que lo hago, es difícil que el proyecto se sostenga en el tiempo.

Otra de las máximas de gestión que propone Carito es que “No existe una proyecto que se construya a fogonazos, un dia si y otro no. Se necesita una rigurosidad constante.”

En esa línea la gestión también merece “Tomar decisiones y sostener esas decisiones”.

Algo clave que surge en la charla, y que se corre de la propuesta de pensamiento que impera en nuestro vivir cotidiano, es saberse, en palabra de Carito, “gestionadorxs de disensos”. “Gestionamos desacuerdos, de las distintas visiones del mundo que traer cada une, con su forma de ver las cosas, y la gestión trata esos disensos, los dimensiona y los pone en juego”.

“Trabajamos en la trama de tensión, donde no está todo resuelto, que es mas interesante a que sea todo igual”.

A su vez, Carito marca clave la organización interna de un proyecto y los role que merece cada instancia. “Es clave darle en las organizaciones legitimidad a todos los roles. No por una razón de autoridad, sino de pensar las especificaciones de cada rol ,que cada rol tiene su propio campo de acción.”

“Tenemos que deconstruir nuestra forma de hacer naturalizada: pasa Macri, pasa la pandemia y nosotres estamos mas o menos haciendo y pensando igual”. También la búsqueda de la profesionalización nos exige repensarnos en lo interno de la organización, “reconocer los lugares internos, pensar y decidir con quién lo hacemos, qué saberes necesita ese proyecto.”

“Muchas veces comenzamos los proyectos por afinidad y hay proyecto que necesitan de gente específica con capacidades diferentes”, dice Carito.

 

KIT DE EMERGENCIA AUTOGESTIÓN INDISPENSABLE DE CARITO SUETA

MAPEO MENTAL: Configurar un mapa desde el minuto cero para dimensionar todo lo que debemos tener ene cuenta. Y a partir de ahí, tomar decisiones.

LA ESCUCHA:Trabajar con los grupos de acción cercanos. Explotar las experiencias culturales basadas en la escucha y pensar la mediación como un campo de trabajo.

LA PLANIFICACIÓN: Es la clave de todo. Pasar de la ida al proyecto.